Los científicos están un paso más cerca de comprender la región fría del fondo cósmico de microondas

Los científicos están un paso más cerca de comprender la región fría del fondo cósmico de microondas

Después del Big Bang, el universo era opaco y tan caliente que formaba un plasma ionizado. Al enfriarse por debajo de 3000 grados se formaron los primeros átomos, y gran parte de la energía del Big Bang se emitió en forma de luz. Este resplandor, conocido como el fondo cósmico de microondas (CMB por sus siglas en inglés), ahora se puede ver con telescopios en frecuencias de microondas, invisibles para los ojos humanos. Tiene pequeñas variaciones en la temperatura que proporcionan información sobre el universo primitivo.

Ahora los científicos podrían tener una explicación para la existencia de una región especialmente fría en el resplandor crepuscular, conocida como la región fría (Cold Spot) del CMB. Su origen ha sido un misterio hasta ahora, pero nuevas observaciones parecen indicar que dicha anomalía podría atribuirse a la mayor ausencia de galaxias jamás descubierta.

Los científicos utilizaron datos recopilados por el cartografiado de galaxias Dark Energy Survey para confirmar la existencia de uno de los supervacíos más grandes conocidos por la humanidad, el supervacío de la constelación de Eridanus, como se informó en un artículo publicado en diciembre de 2021, el cual podría ser una posible causa de la anomalía observada en el CMB.

Juan García-Bellido, investigador del Instituto de Física Teórica IFT UAM-CSIC, ha contribuido en este estudio.

 

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